domingo, 8 de noviembre de 2026

Carolina Romero Ojeda, disciplina y constancia en la alberca

Maya Belén Guerrero Vélez
Reporter@ Digital del SI
Fotografías: Karen Camila Huitrón Barrón

El 14 de septiembre de 2026, en el patio principal del Instituto Emiliani, se llevó a cabo la ceremonia cívica por el 216.º aniversario del inicio de la Independencia de México. Durante el acto, la estudiante y nadadora Carolina Romero Ojeda recibió de manos de la maestra Claudia Ivonne Carrasco Jiménez, directora de la institución, la constancia de participación en el Premio SI Somos UNAM al Mérito Académico-Deportivo del ciclo escolar 2025-2026.

En entrevista para el equipo de Reporter@s Digitales del Sistema Incorporado (SI), la joven deportista compartió sus impresiones sobre esta distinción y los retos que enfrenta al combinar el deporte de alto rendimiento con sus estudios de bachillerato.

P: ¿En qué momento te diste cuenta de que la alberca no era solo un pasatiempo, sino tu pasión?

R: Cuando sentí la emoción de ganar mis primeras medallas y me di cuenta de que cada entrenamiento estaba valiendo la pena.

P: ¿Cuál ha sido la competencia o la marca de tiempo que cambió por completo tu carrera y te hizo dar el salto al alto rendimiento?

R: En mi primer evento nacional, cuando tenía 11 años, me di cuenta del nivel en el que estaba y de hasta dónde podía llegar compitiendo.

P: ¿Qué ha sido lo más difícil de adaptarte a la vida de una atleta mientras todavía estás en la preparatoria?

R: Lo más difícil es encontrar un equilibrio entre la escuela y el deporte, para no descuidar las tareas y los proyectos que podrían afectar mi rendimiento académico y, al mismo tiempo, entrenar de la mejor manera todos los días.

P: ¿Cómo le haces para no colapsar entre entregas de proyectos, exámenes y viajes a competencias?

R: Llevo un cuaderno pequeño que me funciona como agenda, pongo notas en mi celular con mis tareas pendientes y, muchas veces, llevo a mis entrenamientos o competencias lo necesario para cumplir con mis deberes.

P: Todo el mundo ve las medallas y reconocimientos, pero ¿qué es lo que más has tenido que dejar fuera de tu vida social por estar en la alberca?

R: Mi vida social es estar en la alberca; para mí no representa un sacrificio perderme convivencias. Si mis tiempos coinciden, puedo disfrutar de un evento social como una fiesta, pero si no, la prioridad es cumplir con mis entrenamientos.

P: ¿Qué haces para prepararte mentalmente antes de una competencia importante?

R: Tener una sesión previa con mi psicóloga y recordar que lo más importante es disfrutar cada momento de la competencia.

P: ¿Qué pasa por tu mente en esos 10 segundos en los que estás inmóvil en el banco de salida, justo antes de que suene el silbato?

R: Por mi cabeza no pasa nada, porque en ese momento estoy concentrada y preparada para hacer lo que ya entrené.

P: En un deporte individual, ¿quiénes son las personas clave en las gradas que te mantienen a flote cuando los resultados no salen como esperas?

R: Mis papás y mi hermano, porque, a pesar de que las cosas no salgan como yo esperaba, ellos siempre se sienten orgullosos del trabajo que hice y me dan ánimos con su amor incondicional.

P: ¿Qué has aprendido sobre ti misma gracias a la natación que probablemente no habrías aprendido de otra manera?

R: A confiar en mí y en mis capacidades para seguir creciendo como nadadora y como persona.

P: Te queda un año de prepa: ¿te ves compitiendo en el circuito universitario, buscando una beca o en selecciones nacionales?

R: Sí, me gustaría seguir estudiando y compitiendo en el alto rendimiento, no solo a nivel nacional, sino también internacional.

La doble medallista de oro en la Olimpiada Nacional CONADE 2026, Carolina Romero Ojeda, es un ejemplo del trabajo y compromiso de la juventud del Sistema Incorporado. Su participación en el Premio SI Somos UNAM al Mérito Académico-Deportivo da cuenta del esfuerzo que implica combinar la formación académica con el deporte de alto rendimiento.

No hay comentarios:

Publicar un comentario