
Antonio Damián M.
Comunicación DGIRE
El cuidado no es un acto aislado ni una responsabilidad confinada al silencio del ámbito privado, es el andamiaje invisible que sostiene a la sociedad, un derecho humano y un compromiso colectivo inaplazable. Bajo esta premisa humanista y en sintonía con la agenda impulsada por la Coordinación para la Igualdad de Género de la Universidad NAcional Autónoma de México (CInIG-UNAM), la Comisión Interna para la Igualdad de Género de la Dirección General de Incorporación y Revalidación de Estudios (CInIG-DGIRE) llevó a cabo una sólida agenda de actividades durante una nueva edición de la jornada “Octubre, mes de los cuidados 2026”.
A través del diálogo formativo, la solidaridad material, la salud integral y el rescate de las memorias cotidianas, la dependencia universitaria convirtió sus espacios en puntos de encuentro para repensar cómo nos cuidamos, cómo cuidamos a los demás y cómo construimos una comunidad más justa y corresponsable.
El camino hacia esta conmemoración comenzó desde finales de septiembre, abriendo canales directos a la memoria, la salud y el corazón de su comunidad. El 21 de septiembre, en la Sala de Videoconferencias de la DGIRE y por vía remota, se inauguró este ciclo de reflexión con la plática vivencial “Más allá del cáncer: una historia de experiencia y resiliencia”, impartida por Martha Gutiérrez. Su testimonio puso en relieve el autocuidado, el acompañamiento compasivo y la fuerza interior indispensables frente al diagnóstico oncológico.
El 23 de septiembre, la Sala Julieta Fierro, convocó al personal a participar en una muestra filmográfica cuyo resultado final fue un video vivencial proyectado en las pantallas de la dependencia. En cápsulas de cuatro minutos, las y los participantes compartieron testimonios y consejos prácticos sobre el cuidado de la salud, confirmando que la experiencia propia es una de las herramientas formativas más potentes.
El 24 de septiembre, en el Salón de Usos Múltiples de la DGIRE, se celebró la jornada en beneficio de la asociación “Soñemos juntos por los niños con cáncer AC”. Con la inspiradora historia de vida de Felipe Adried como eje del encuentro, la comunidad demostró que cuidar implica tender puentes de empatía y apoyo tangible a las infancias que enfrentan procesos de salud de alta vulnerabilidad.
Además, el programa académico y de divulgación desmontó tabúes y brindó herramientas científicas con perspectiva de género, transmitidas y alojadas en la Sala de Videoconferencias de la institución. El 14 de octubre, el doctor Jorge Moreno Palacios encabezó el seminario web “Salud urológica sin distinciones, cuidados con perspectiva de género”, una sesión enfocada en desestigmatizar la prevención y el autocuidado médico desde una mirada incluyente y no binaria.
Dentro de la Jornada de la Salud celebrada el 22 de octubre, la Dirección de Protección Civil y Bomberos de la UNAM capacitó al personal de la dependencia con el taller “Primeros Auxilios Psicológicos” cuya finalidad fue identificar, contener y brindar apoyo oportuno en situaciones de crisis emocional y estrés, reconociendo la salud mental como una prioridad indispensable en los entornos de trabajo. El 28 de octubre, el doctor. Manuel López Iglesias estuvo a cargo del webinar “Cuando decrecen las hormonas. Impacto en el bienestar y la sexualidad”, abordando los procesos biológicos asociados a la madurez, la afectividad y la calidad de vida sin mitos ni prejuicios.
En el marco del Día Internacional de las Mujeres Rurales, la explanada y entrada principal de la DGIRE, albergó el 16 de octubre el encuentro artesanal “Entre hilos y saberes: mujeres que crean”. La jornada contó con la presencia de maestras artesanas de las comunidades de Bethy y Boxaxni (municipio de Chilcuautla, Hidalgo), representadas por Imelda Pérez Agustín y Ofelia Maqueda Cano. Mediante el bordado y la creación textil tradicional, este espacio no solo visibilizó los saberes heredados que preservan la memoria y la identidad cultural, sino que reconoció económicamente el trabajo de las mujeres rurales como un pilar fundamental del tejido comunitario y del sostenimiento colectivo.
Cuidar es la manifestación más pura de la inteligencia colectiva y el acto de mayor valentía humana. Al colocar los cuidados en el centro de su vida institucional, la comunidad universitaria recuerda que en cada hilo que une nuestras raíces, en cada mano que contiene el dolor ajeno y en cada voz que rompe el silencio, late la certeza de que solo seremos una sociedad verdaderamente libre cuando el cuidado mutuo deje de ser la excepción y se convierta en nuestro mayor horizonte ético.