Comunicación DGIRE
El 24 de septiembre de 2026, en el Auditorio Dr. Raoul Fournier Villada de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), se llevó a cabo la Ceremonia de Reconocimiento a los Alumnos y Alumnas Sobresalientes del Sistema Incorporado de la UNAM del ciclo escolar 2025-2026, en la que se reconoció el desempeño académico de estudiantes de bachillerato y licenciatura pertenecientes a instituciones incorporadas a la Máxima Casa de Estudios. El acto fue organizado por la Dirección General de Incorporación y Revalidación de Estudios (DGIRE), a través de la Subdirección de Certificación.
La ceremonia estuvo presidida por el doctor Javier de la Fuente Hernández, secretario general de la UNAM; la licenciada Manola Giral de Lozano, directora general de Incorporación y Revalidación de Estudios; la licenciada Guillermina Castillo Arriaga, subdirectora de Certificación de la DGIRE; la maestra Patricia Riva Palacio Monroy, directora general de la Universidad Álzate de Ozumba; el maestro Raúl Miranda Pasquel y Rojas, representante ante el Consejo Consultivo Mixto del Sistema Incorporado; así como por Juan Pablo Valdés de la Garza y Mariana Yaneli Martínez Albarrán, representantes del estudiantado del Sistema Incorporado de los niveles bachillerato y licenciatura, respectivamente.
En su intervención, la licenciada Manola Giral de Lozano destacó que un desempeño académico sobresaliente no se limita a una calificación, sino que refleja capacidades como la disciplina, la constancia, la resiliencia y la disposición para aprender de los errores. Frente a un contexto en el que la inmediatez y la exposición en redes sociales pueden privilegiar resultados rápidos sobre procesos de aprendizaje profundos, señaló que la capacidad de concentrarse, afrontar problemas complejos y perseverar hasta encontrar soluciones adquiere especial relevancia. También subrayó que la educación ofrece herramientas para comprender la realidad y ejercer la libertad de pensamiento, por lo que convocó al estudiantado a poner sus conocimientos al servicio de problemas concretos y a acompañar a quienes aún recorren su propio camino académico.
Por su parte, Juan Pablo Valdés de la Garza, representante del estudiantado de bachillerato, señaló que detrás de cada reconocimiento existen horas de estudio, momentos de incertidumbre, acompañamiento familiar y docente, así como la decisión de buscar mejores resultados. Al referirse a los 475 años de historia de la Universidad, planteó que pertenecer a esta comunidad implica recibir un legado de conocimiento y, al mismo tiempo, asumir la responsabilidad de darle continuidad. Consideró que el reconocimiento obtenido no constituye un punto de llegada, sino una oportunidad para preguntarse qué hacer con las capacidades adquiridas y cómo convertirlas en acciones que aporten a la sociedad.
En representación del estudiantado de licenciatura, Mariana Yaneli Martínez Albarrán resaltó que cada trayectoria académica está integrada por experiencias, decisiones, aprendizajes y desafíos que no pueden reducirse a una cifra. En el marco de la conmemoración por los 475 años de la Universidad, destacó la continuidad de una institución cuya historia está vinculada con la generación de conocimiento, la investigación, la cultura y la formación de distintas generaciones. Asimismo, reconoció el acompañamiento de las familias, docentes e instituciones que hicieron posible los logros de quienes recibieron la distinción y llamó a mantener la inquietud por aprender y aportar a quienes continuarán después de esta generación.
Finalmente, al dirigir su mensaje, el doctor Javier de la Fuente Hernández felicitó al estudiantado por la perseverancia que hizo posible este reconocimiento y señaló que la excelencia académica debe estar acompañada de curiosidad, disciplina, humildad y disposición para seguir aprendiendo. Destacó también el acompañamiento de las familias, docentes e instituciones en cada trayectoria y recordó que las instituciones del Sistema Incorporado forman parte de una comunidad educativa vinculada con la UNAM. A quienes concluyeron el bachillerato los convocó a asumir esta etapa como el inicio de nuevos desafíos, mientras que al estudiantado de licenciatura le planteó la responsabilidad de poner sus conocimientos al servicio de la sociedad, con ética, sensibilidad y responsabilidad profesional.
La ceremonia permitió reconocer así no sólo los resultados académicos alcanzados durante el ciclo escolar 2025-2026, sino también los procesos que los hicieron posibles y a las personas que acompañaron cada trayectoria. Al finalizar el acto, la comunidad reunida entonó el tradicional Goya, como cierre de una jornada dedicada a celebrar el esfuerzo y la dedicación del estudiantado sobresaliente del Sistema Incorporado.
