Omar Serrano García
Reporter@ Digital del SI
En el colegio British American School, durante el pasado semestre 2025/26-1 se impartió por primera vez la asignatura llamada Igualdad de Género. Dicha asignatura es un requisito que la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) solicita a los bachilleratos con planes de estudio del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) al que el colegio está incorporado y ha surgido ante los cambios y la necesidades del estudiantado de reflexionar sobre temas que se vinculan con tópicos cruciales durante la adolescencia como lo son los Derechos Humanos y la identidad e igualdad de género.
En ese sentido, la asignatura —para la cual los docentes encargados de impartir la materia debieron tomar un curso sobre las principales temáticas como los derechos humanos, las olas del feminismo, la influencia de nuevas teorías sociológicas, entre otras— propone nuevas perspectivas que interpelan el binarismo sexual. Si bien podría cuestionarse desde el punto de vista biológico, lo que pretende la materia, más allá de entrar en debates cuyo fin puede resultar enriquecedor, es partir de una base de respeto y de concientización sobre los Derechos Humanos.
Más allá pues de “implantar una nueva ideología de género” —que es lo que muchos de los detractores del tema y la materia pudieran objetar— la apertura de esta asignatura pretende crear espacios de reflexión para que, desde la perspectiva de las juventudes, los docentes puedan vincularse de forma más directa y estrecha con las nuevas manifestaciones del amplio abanico que representa la sexualidad humana.
Cuestionada sobre su opinión sobre la relevancia de la materia en el plan curricular, Lilian Ramírez Chelius, docente del colegio, afirmó:
“Tuve la oportunidad de participar como oyente en una clase de Igualdad de Género y fue una experiencia profundamente enriquecedora. Confirmé que se trata de una materia que debería impartirse en todos los niveles educativos, ya que permite visibilizar y cuestionar muchos hábitos, creencias y actitudes que hemos normalizado bajo el argumento de que forman parte de nuestras costumbres culturales. La clase no solo abrió espacios de diálogo respetuoso, sino que también nos invitó a reflexionar críticamente sobre prácticas cotidianas que perpetúan desigualdades de manera casi imperceptible. Considero que la educación es la vía más efectiva para generar conciencia y promover cambios reales; es a través del análisis, la reflexión y la conversación informada que podemos comenzar a romper patrones arraigados y deconstruir aquello que limita el desarrollo pleno y equitativo de todas las personas. Sin duda, incorporar esta materia de manera transversal fortalecería la formación ética, social y humana de los estudiantes, contribuyendo a construir comunidades más justas, respetuosas y conscientes”.
Cabe destacar que, como proyecto final del primer parcial, se llevó a cabo una actividad de fotografía, donde el alumnado ejercitó su creatividad para poner en práctica algunos de los conceptos que se problematizan y discuten durante el semestre. Mediante juegos de luz y sombra, close ups, así como técnicas de collage, se hizo un compendio de imágenes en un álbum que, además de ser parte de la evaluación grupal, quedará como constancia del cierre del primer curso de la materia de Igualdad de género en el colegio British American School.
De esta manera, la incursión de esta asignatura responde a las nuevas visiones y perspectivas que el estudiantado tiene, así como su inquietudes respecto al ejercicio de su identidad por medio de temas tan esenciales como la libertad, la expresión individual y la mentalidad abierta.


