Fortalece sus redes sociales humanas, los conecta con información del mundo, les ayuda a revalorar sus habilidades y a beneficiarse de recursos tecnológicos como videollamadas: Ana Lilia del Carmen Pérez, de la ENTS
Vencer estigmas y estereotipos vigentes respecto al uso que las personas adultas mayores pueden hacer de computadoras, tabletas y teléfonos celulares es posible con la alfabetización digital, área a la que se dedica desde 2017 un grupo de entusiastas profesores y estudiantes de la Escuela Nacional de Trabajo Social (ENTS) de la UNAM.
“Este sector de la sociedad es capaz de aprender cosas, de capacitarse y ensayar nuevas formas de relacionarse con otras personas, así como de aprovechar diversos cursos e información”, señaló Ana Lilia del Carmen Pérez Quintero, profesora de la ENTS.
Explicó que la alfabetización digital transforma a las personas adultas mayores, pues fortalece sus redes sociales humanas, los conecta con información del mundo, les ayuda a revalorar sus habilidades y a beneficiarse de recursos tecnológicos como videollamadas y aplicaciones bancarias o de educación para la salud, entre otras.
A propósito del Día Nacional de las Personas Adultas Mayores, que se celebra el 28 de agosto, la responsable del proyecto Alfabetización Digital para Personas Mayores del Centro de Investigación y Estudios de Trabajo Social en Gerontología (CIETSGe) de la ENTS compartió que, en su primera etapa, este proyecto fue presencial, enseñando de manera personalizada a los mayores cómo usar las nuevas tecnologías, desde el encendido y el uso de herramientas.
“Pero durante y después de la pandemia ensayamos los cursos en línea y las charlas en Zoom, y hoy realizamos todas nuestras actividades vía remota, además de que tenemos un grupo de WhatsApp para mantener a nuestra comunidad en contacto”, dijo.
La especialista comentó que, dependiendo de su edad, los adultos mayores tienen diferentes intereses respecto al uso de las nuevas tecnologías. “Por ejemplo, a las personas de 60 años que aún no están jubiladas les interesa explorar herramientas para su trabajo, mientras que los mayores de 70 prefieren desarrollar un vínculo más emocional con videollamadas y fotografías familiares”.
Entre los temas que interesan a las personas de este grupo etario destacan la ciberseguridad (aprender a proteger datos personales), las aplicaciones bancarias (conocer sus saldos, montos de pensiones y hacer transferencias), así como temas de educación para la salud (referentes a enfermedades, síntomas y medicamentos de una determinada enfermedad que padezcan).
Proyecto APPtivate
Para ayudar a la alfabetización digital de los mayores, el CIETSGe de la ENTS presenta cada mes cursos y charlas gratuitas en su sitio APPtívate (https://www.facebook.com/ProyectoAPPtivate).
Esta página de Facebook busca fomentar la apropiación de los dispositivos digitales entre las personas mayores a través de la implementación de estrategias innovadoras de alfabetización tecnológica con el fin de incidir en la disminución del riesgo de exclusión digital, se explica en el sitio.
Entre los temas que ahí se promueven destacan la importancia de la salud mental para un envejecimiento saludable, el maltrato en la vejez, la seguridad cibernética en personas mayores y asuntos más generales como las familias migrantes y la alimentación sana, entre muchos otros.
“Las personas adultas mayores también se están adaptando al mundo actual, y son sensibles porque han vivido muchos cambios tecnológicos que revolucionaron al mundo, desde los vehículos, los medios de comunicación hasta los enseres domésticos”, apuntó Pérez Quintero.
“La alfabetización les da una oportunidad de vincularse con el mundo actual, así como de tener un medio para compartir sus conocimientos y experiencias”, finalizó.
Fuente: López Suárez, P. “ Alfabetización digital, transformadora de las personas adultas mayores”. Gaceta UNAM, 26 de agosto de 2024, núm 5497. Recuperado de: https://www.gaceta.unam.mx/alfabetizacion-digital-transformadora-de-las-personas-adultas-mayores/
La defensa de la autonomía universitaria es inseparable de la defensa de los valores democráticos, sostuvo el rector Leonardo Lomelí Vanegas desde la tribuna del recinto parlamentario.
Desde el jueves pasado se lee en el Muro de Honor del Senado de la República la leyenda: “UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO. POR MI RAZA HABLARÁ EL ESPÍRITU”, luego de que en ceremonia solemne fuera develada.
En la tribuna parlamentaria del recinto, el rector Leonardo Lomelí Vanegas señaló que la inscripción en letras de oro es un compromiso con la memoria colectiva, el presente y el futuro no sólo de la Universidad, sino también de nuestra nación.
“Quien inscribe estas letras y nuestro lema es el pueblo de México en su conjunto a través de sus representantes, pues la historia de la Universidad sería inconcebible sin la voluntad de millones de personas que reconocen que sin educación superior gratuita y autónoma sería aún más complejo –si no imposible– construir un mejor país”, dijo el Rector.
Lomelí Vanegas agradeció a las y los senadores este alto honor para la UNAM, así como a los presidentes de la Mesa Directiva y de la Junta de Coordinación Política del Senado, Ana Lilia Rivera Rivera y Ricardo Monreal Ávila, respectivamente.
Fotos: Benjamín Chaires.
Indicó que la inscripción será un legado de reflexión, apertura y resiliencia, un recordatorio de que el espíritu de la UNAM siempre hablará y estará al servicio de las y los mexicanos, y de la humanidad.
Ante los senadores promoventes de la iniciativa Ricardo Monreal Ávila, Miguel Ángel Mancera Espinosa, Elvia Marcela Mora Arellano y Navor Alberto Rojas Mancera, así como de la legisladora Beatriz Paredes Rangel, el rector Lomelí también destacó que las letras doradas de la UNAM son un reconocimiento a los invaluables logros y las incuantificables aportaciones de nuestra casa de estudios, resaltando su responsabilidad con la educación pública, autónoma y laica como plataforma para la investigación y la extensión de la cultura.
La UNAM, aseguró, ha sido una piedra angular en la construcción del México moderno. Desde el rectorado de José Vasconcelos ha formado parte de los esfuerzos del Estado posrevolucionario para garantizar derechos sociales fundamentales, particularmente el derecho a la educación.
“Su misión, enraizada en los principios de libertad, justicia, trabajo colegiado y democracia, ha sido proporcionar una educación pública de excelencia, fomentar la investigación científica y humanística, y contribuir al desarrollo económico, político, social y cultural de nuestro país”, refirió.
Quien inscribe estas letras y nuestro lema es el pueblo de México en su conjunto a través de sus representantes”
Acompañado por los exrectores José Sarukhán Kermez, Juan Ramón de la Fuente Ramírez, José Narro Robles y Enrique Graue Wiechers, Lomelí Vanegas aseveró que otra dimensión esencial de la distinción es la defensa de la autonomía universitaria, un principio fundamental que garantiza la libertad de cátedra y de investigación, así como la independencia de la Universidad frente a cualquier tipo de intervención o interés político, ideológico o económico.
“La autonomía universitaria es su esencia, misma que le permite construir y mantener espacios donde el pensamiento crítico y el debate plural puedan florecer sin restricciones. Gracias a ella, la Universidad ha resistido y se ha sobrepuesto a los desafíos estructurales y políticos que ha enfrentado”, expresó.
La defensa de la autonomía universitaria, prosiguió, es inseparable de la defensa de los valores democráticos. En múltiples momentos de nuestra historia, la UNAM ha sido una fortaleza de resistencia frente a los autoritarismos, defendiendo siempre la libertad de expresión y el derecho a disentir.
En la ceremonia en la que estuvieron el presidente en turno de la Junta de Gobierno de la UNAM, Enrique Cabrero Mendoza; la secretaria general, Patricia Dolores Dávila Aranda; la académica de la Facultad de Ciencias, Rosaura Ruiz Gutiérrez; y la investigadora emérita Annie Pardo Cemo, el rector refirió algunos retos que enfrenta la educación superior: la necesidad de destinar un presupuesto suficiente, ampliar la cobertura, cerrar las brechas, mejorar la calidad educativa y fortalecer la investigación, mismos que demandan una responsabilidad compartida de las autoridades gubernamentales, la comunidad académica y la sociedad en su conjunto.
Aunque la matrícula en este nivel educativo ha pasado de dos a 5.3 millones en las últimas décadas, acotó, esto es insuficiente y altamente desigual por entidades federativas. La cobertura actual de casi 44 % es claramente insuficiente.
“La misión de la Universidad de la nación es clara: formar una ciudadanía crítica y sensible, responsable y comprometida con las instituciones democráticas, capaz de construir realidades menos desiguales, más justas y verdaderamente sostenibles impulsando la innovación, promoviendo la investigación de vanguardia y fortaleciendo nuestros vínculos con la sociedad”, reiteró.
Lomelí Vanegas recalcó el orgullo y alegría por la ceremonia, que reconoce a quienes han hecho de la Universidad Nacional un referente de rigor académico y compromiso social. “Es también un aliciente para seguir adelante, con renovada energía y determinación de la construcción de un México más justo y próspero”.
La misión de la Universidad de la nación es clara: formar una ciudadanía crítica y sensible, responsable y comprometida con las instituciones democráticas”
Por un mundo mejor
En su oportunidad, la senadora Ana Lilia Rivera enfatizó que este día es para celebrar y reconocer la valentía de la UNAM que cuestiona el mundo tal como es, imagina y busca crear uno mejor.
“Lo que México pueda ofrecer al mundo depende en gran medida de que la UNAM siga dándonos y de que continúe haciéndose preguntas, trabajando como lo hace para darles respuesta. Cada avance científico, análisis y debate que emerge de sus aulas, no sólo enriquece el acervo académico, sino que además se convierte en una herramienta poderosa para abordar los desafíos que enfrenta nuestra nación”, sostuvo.
También el senador Ricardo Monreal afirmó que la Universidad ha contribuido a la grandeza de México, ha sido un semillero de ideas, donde se ha gestionado una serie de propuestas y movimientos que generaron un impacto fundamental en nuestra nación.
“Yo soy de los que piensa que la UNAM ha contribuido a la formación de personas imbuidas de nacionalismo, patriotismo, amor a su país”, y agregó que muchos de quienes se han formado en esta institución, en otras circunstancias no habrían podido hacerlo por la falta de recursos económicos.
En tanto, la senadora Beatriz Paredes Rangel puntualizó que consagrar a la UNAM en el recinto parlamentario permitirá que, en el devenir del tiempo, los legisladores que transiten allí recuerden su compromiso con la universidad pública de mayor significación en nuestro país.
“Este es más que un evento simbólico: revela el compromiso de todas las corrientes políticas con la UNAM, con la educación superior pública, la investigación y la ciencia. Supone la comprensión de que el siglo XXI es la era del conocimiento y de que los países podrán llegar hasta donde sus universidades lleguen”, manifestó.
De igual forma, el senador Miguel Ángel Mancera apuntó que al inmortalizar a la UNAM en el Muro de Honor se reconoce su grandeza y su trascendencia en la vida del país, en la formación de la conciencia nacional, la creación de las instituciones democráticas, en la consolidación de la República.
“Esta inscripción confirma que los esfuerzos de la UNAM están a la altura de nuestros héroes nacionales y que forman parte de la memoria de México, por ello debe ser preservada en estos muros y servir de inspiración al trabajo parlamentario”, abundó.
Los legisladores Elvia Marcela Mora Arellano y Navor Alberto Rojas Mancera indicaron que el reconocimiento a la Universidad Nacional es un símbolo de la defensa férrea de la educación pública y muestra de que en el Muro de Honor están inscritos los momentos, personas e instituciones imprescindibles de la historia nacional, que han contribuido al desarrollo de nuestra nación. A la ceremonia solemne también asistieron integrantes de la comunidad universitaria.
Fuente: Hernández, M. “La UNAM, en letras de oro, en el Muro de Honor del Senado de la República”. Gaceta UNAM, 26 de agosto de 2024, núm 5497. Recuperado de: https://www.gaceta.unam.mx/la-unam-en-letras-de-oro-en-el-muro-de-honor-del-senado-de-la-republica/
Algunos consideran que se trata de “un vicio” no controlado “por debilidad” de los consumidores; hay, también, una falsa idea de que es fácil dejar su uso: María Elena Medina-Mora
El estigma respecto a las enfermedades mentales se puede vencer, pero en el caso de los trastornos relacionados con el consumo de drogas, éste es muy alto y dificulta que las personas que los padecen busquen ayuda y reciban tratamiento, afirmó la directora de la Facultad de Psicología (FP) de la UNAM, María Elena Medina-Mora Icaza.
Esta forma de exclusión por el uso de sustancias persiste, ya que hay poco entendimiento sobre la enfermedad, la cual se asocia a la pérdida de libertad. Se le considera un vicio, que la persona no se controla por debilidad, y porque hay una falsa concepción de la responsabilidad y capacidad para dejar de consumirlas.
“Pero las personas ya no usan las drogas con el fin de sentirse bien, sino para no sentirse mal y su vida gira en buscar dinero para conseguirlas; pierden su casa, su dignidad y la intoxicación puede generarles paranoia. El estigma aumenta su necesidad de consumirlas”, aseveró Medina-Mora Icaza, durante la primera sesión del 10° Ciclo de Sesiones Clínicas y Académicas de la FP, titulada Estigma en salud mental.
La también doctora honoris causa por esta casa de estudios comentó que el estigma es un atributo personal negativo y en extremo denigrante, que hace a una persona diferente de otras: una clase indeseable o de categoría inferior. El portador es “culturalmente inaceptable”, y esta situación conlleva sentimientos de vergüenza, culpabilidad y humillación.
Puntualizó que de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el orbe hay unos 800 millones de individuos que sufren alguna enfermedad mental, incluidas las adicciones, y muchos lo hacen en silencio, pues persisten el estigma, la vergüenza y exclusión.
Aunque se tienen los medios para tratarlos se les continúa discriminando, hay violación a sus derechos humanos, no existen suficientes servicios comunitarios y los seguros de gastos médicos los excluyen.
Son tratados, agregó, como una clase indeseable y acaban pensando que no tienen derecho a pedir ayuda, a acceder a servicios de salud y gozar de una vida digna. Así empeora su enfermedad mental y su adicción.
Además, la exclusión produce dolor social y genera aislamiento, lo que también dificulta que las personas puedan sentir empatía por ellos.
La también investigadora emérita del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores expuso los resultados de un estudio sobre discriminación hacia población usuaria de heroína, efectuado en tres ciudades de México: Tijuana, Ciudad Juárez y San Luis Río Colorado, en el cual el 72.5 % de los entrevistados en Ciudad Juárez indicaron que alguien de su familia les ha mostrado desprecio, rechazo o los ha ofendido; en San Luis Río Colorado fue del 56.9 % y en Tijuana del 46.5 %.
Además, el 65.5 % de los entrevistados en Ciudad Juárez señaló que al solicitar trabajo han sido rechazados debido a su consumo de drogas, en San Luis Río Colorado fue el 48.7 % y en Tijuana 33.5 %.
De igual forma, 20.2 % de los encuestados en San Luis Río Colorado dijeron haber dejado de acudir a un centro de tratamiento debido al maltrato verbal o físico por parte del personal, 17.6 % de los entrevistados en Ciudad Juárez y 16.5 entre los de Tijuana.
El estigma es otro tema que impide o desalienta a los usuarios a buscar ayuda, insistió Medina-Mora Icaza, quien también ha sido presidenta del Grupo Técnico Asesor de la Organización Panamericana de la Salud en Política de Alcohol.
Además, un 41.5 % siente vergüenza o temor de ser señalado, y 53.9 % tiene miedo de ser internado en contra de su voluntad. “Llevarlos a prisión es una práctica común”, indicó.
Los resultados de este estudio se encuentran en el libro Cuqueando la chiva: contextos del consumo de heroína en la frontera norte de México, cuya coordinación general estuvo a cargo de Clara Fleiz Bautista, Jorge Ameth Villatoro Velázquez, Mario Domínguez García y la directora de la FP, María Elena Medina-Mora Icaza.
Fuente: Hernández, M. "Estigmas sobre el uso de las drogas dificultan que las personas busquen ayuda". Gaceta UNAM, 19 de agosto de 2024, núm 5495. Recuperado de: https://www.gaceta.unam.mx/estigmas-sobre-el-uso-de-las-drogas-dificultan-que-las-personas-busquen-ayuda/
Texto: Alejandra del Castillo Fotos: Diana Maldonado
La Unidad de Atención para Personas con Discapacidad se encarga de articular acciones a fin de favorecer su ingreso, permanencia y egreso en la UNAM; está disponible para estudiantes, familiares, cuerpo docente y trabajadores de esta casa de estudios
La UNAM tiene 2,001 estudiantes con discapacidad entre sus estudiantes. Su presencia está en todas partes, aunque a veces no lo notemos, ya que han sido muy bien integrados a la comunidad.
En la Unidad de Atención para Personas con Discapacidad (UNAPDI) las alumnas, alumnos y alumnes en esa situación son lo más importante. Ahí se brinda información y se orienta a la comunidad estudiantil, y también a quien lo solicite, ya sean familiares, o cualquier persona que se interese.
La Unidad se encarga de articular acciones para favorecer el ingreso, la permanencia y el egreso de las personas con discapacidades. De igual manera, la UNADPI está disponible para el cuerpo docente o los trabajadores de la institución que lo requieran.
Claudia Peña, titular de la UNAPDI, explica que sobre la discapacidad se tienen muchos estigmas e ideas heredadas, las cuales han sido reforzadas por los medios de comunicación y las redes sociales. “Las personas con discapacidad viven con un estigma en el que se les puede ver como una carga, como alguien que no merece estar, o como seres que tienen una marca social. Y ésta, hace parecer que ese individuo vale menos”.
Ilustración: Andrés Otero.
Contra lo anterior, la Unidad promueve un modelo social y de derechos humanos de la discapacidad.
La educación es un derecho fundamental y ese simple hecho permite que las personas accedan a otros derechos, como al trabajo o la seguridad social. Claudia Peña declara: “Para la Universidad es sumamente importante que garanticemos, desde nuestra institución, el ejercicio de ese derecho”.
La titular de la Unidad calcula que sólo 4 de 100 personas con discapacidad ingresan a la educación superior, un porcentaje realmente bajo.
César, un estudiante con discapacidad motriz; Ruth, una maestrante con hipoacusia (disminución de la agudeza auditiva), y Nizaguié, una orgullosa autista, son tres de esos cuatro que llegaron a la Universidad.
Aquí te contamos sus historias…
Toda la UNAM es para César
Es imposible no ver a César recorrer la Facultad de Ingeniería de la UNAM en su silla motorizada. César es veloz y se le ve recorrer los pasillos con seguridad. Nació con focomelia o ausencia de extremidades, tiene 19 años y es estudiante de Ingeniería Eléctrica Electrónica.
Su presencia ha cambiado a la Universidad, la ha hecho un lugar más accesible y con las consideraciones necesarias para vencer los obstáculos y que pueda estudiar.
César es un alumno que vive con una discapacidad motriz en la UNAM y eso también significa inclusión para la diversidad. Eso es un acto que ha sucedido con mucho amor. César conoció a Natalia en primer semestre, y aunque ya no comparten clases se han vuelto inseparables. César dice de Natalia que es su mejor guerrera.
Natalia se volvió experta en rampas para personas con discapacidad. Desde que es amiga de César dice que “los caminos no se ven igual”.
Y es que han decidido conquistar a la UNAM y el mundo, pero antes de hacerlo, cuando quieren ir a algún lugar en la Universidad, Natalia se pregunta: “¿César pasa por aquí?, ¿y si lo cargamos?” Los temas de accesibilidad no son sencillos hasta que se hacen los caminos.
Sucedió en el salón de clases, en la asignatura de la maestra Andrómeda Martínez. La propuesta era exponer cualquier tema y Natalia y su equipo decidieron tomar la oportunidad en algo productivo e investigaron sobre las rampas de la Facultad de Ingeniería. Descubrieron que la mayoría era de carga.
Yoshimar Mendivil, responsable de Protección Civil y Seguridad en la Facultad de Ingeniería, explicó a les estudiantes el tema de las rampas; su equipo se encarga de la gestión integral de riesgos y protección civil, además de cubrir los temas de accesibilidad para la comunidad de la Facultad.
Mendivil dice que la presencia de César ha traído un buen cambio: “La Facultad ha empezado a sensibilizarse con estos temas de accesibilidad e inclusión, para trabajar en cambiar los espacios y que César pueda tener una mejor movilidad durante su estancia aquí en la Universidad”.
Las rampas han cambiado en la pendiente para su movilidad y César sabe que eso se hizo para él y los estudiantes nuevos que vendrán en el futuro.
El camino que César ha recorrido para llegar a la Universidad ha sido largo y muchas personas han intervenido para que eso sea posible todos los días.
Su madre, la señora María de Jesús Díaz, cuenta que César ingresó al kínder y ella tenía mucho miedo de la experiencia; sin embargo, el profesor de educación física, que estaba muy involucrado con el aprendizaje del pequeño, le contaba que su hijo estaba listo para ir siempre con sus compañeritos a jugar. De ahí César no paró hasta llegar a la UNAM.
La silla que adaptó su papá
César tiene una silla de ruedas motorizada, que es parte de una secuencia de sillas que han sido donadas o pagadas con aportaciones de personas que se han comprometido con que César pueda movilizarse y ser independiente. La silla también fue adaptada por César, el papá del futuro ingeniero. El control con el que se opera fue puesto en el lugar correcto para que César pueda dirigirlo con el pie. También su papá le diseñó una mesita, que sirve como pupitre para que en las clases apoye la tableta que usa para tomar notas cuando escribe con la boca.
Además de escribir y tener bonita letra, César pinta con la boca y ha incluido a sus demás compañeres en actividades donde les anima a participar de la experiencia para que todes puedan vivir lo que significa hacer arte sin las manos.
César espera un gran futuro para él. Quiere vivir, terminar la carrera, mudarse a otro país y ser desarrollador de videojuegos para una empresa reconocida. Su sueño es diseñar un videojuego de mundo abierto de leyendas mexicanas, y así mezclar sus pasiones: el arte, los videojuegos y la programación.
UNAM en lenguaje de señas mexicano.
Ruth, la vida, un rompecabezas para completar
Ruth tiene 40 años y volvió a la UNAM para estudiar una maestría en Ingeniería Ambiental. El camino en la educación no ha sido sencillo para ella, nació con una discapacidad auditiva, razón por la cual ha tenido que superar obstáculos que no son visibles si no detienes tu mirada en ella. Si la miras es una estudiante más, y pone mucha atención, sigue al detalle hasta lo que no puede comprender.
Tuvo una crianza diferente y su padre le inculcó ir a los libros desde muy temprana edad para que no se perdiera nada. También le decía que abriera bien la boca para hablar y que los demás la entendieran. Las personas que viven con discapacidad tienen que hacer mucho trabajo y esfuerzo para emparejarse con sus compañeres.
Llegó a la UNAM a estudiar Ingeniería Química y el mundo que le parecía fascinante también la mantenía en un ambiente hostil. La responsabilidad de entender una clase complicada desde sus propios obstáculos, la competencia con los compañeres de clase, la velocidad con la que suceden las cosas en la vida universitaria y también la indiferencia, fueron mermando su desarrollo y su aprendizaje. Ruth sufrió depresión, recursó varias materias, mas nunca se rindió.
La vida para ella “parece como rompecabezas” y sabe que “si hacen falta piezas, no entiendes el cuadro completo”. Esas piezas las buscaba en la biblioteca o haciendo ejercicios por cuenta propia. A veces permanecía mucho tiempo entre los libros con el estómago vacío. La beca alimentaria que recibió de la Facultad de Química fue una pieza en ese gran rompecabezas para que no estudiara con hambre.
Ella no sabía cuál era su problema y cuenta que antes no sabía lenguaje de señas, pero lo aprendió y eso le hizo darse cuenta de sus limitaciones. “Yo necesitaba ayuda”, descubrió hasta séptimo u octavo semestre de la carrera y comenzó a verbalizar que era diferente y que tenía una condición de hipoacusia con sus maestres. Las cosas comenzaron a cambiar, aunque ella sabía que se había atrasado en su educación.
Ahora que volvió a la maestría, se incorporó al programa de la UNAPDI y han establecido comunicación para que el profesorado tenga conciencia y atención de las condiciones de Ruth y que esa situación no le cause rezago.
La equipa de la Unidad escucha a les estudiantes. Yazmín Delgado integrante de UNAPDI, explica que la presencia de personas con discapacidad en las aulas “interpela la enseñanza” porque deberán hacer modificaciones. Un cambio puede significar mudarse de salón para que un estudiante con discapacidad motriz pueda llegar, pero pueden ser transformaciones como usar un plumón negro para el pizarrón en lugar de uno azul o verde; también usar colores contrastantes en las presentaciones para las personas con discapacidad visual.
En el caso de Ruth es importante que pueda seguir los labios de los docentes y le hablen de frente, con buen volumen de voz, que consideren la velocidad al hablar y no olviden que ella está ahí y puede perder una pieza importante del rompecabezas que tiene que armar para entender la clase y el mundo.
Su sueño: trabajar en un laboratorio
En esta relación, Ruth vivió una experiencia trascendente y maravillosa en su educación: le asignaron un profesor especial para explicarle y el docente Alejandro Avilés fue amable, paciente y pausado. Utilizaban videollamadas para comunicarse, y Ruth aprovechaba y subtitulaba el contenido. En esa experiencia no faltaron piezas en el contenido para armar el rompecabezas y ese aprendizaje Ruth lo describe como muy bonito.
La profesora María del Carmen Durán la acompañó para su tesis y con ella también aprendió mucho.
Sabe que a las personas con discapacidad, aunque tengan formación, les pagan menos y esto tiene que ver con un tema de discriminación y justicia social al que se enfrentarán los egresados en una sociedad que no mira la discapacidad desde un lugar de equidad. Sólo 30 % de las personas con discapacidad desempeñan una actividad económica según el INEGI.
Ruth no quiere ser modelo para las personas oyentes, tampoco inspiración para la gente sorda. Sin embargo, su lucha es porque el sistema educativo en México incluya intérpretes de lengua de señas en las clases.
El sueño de Ruth es trabajar en un laboratorio y actualmente desarrolla un proyecto de purificación del aire a través de microalgas.
Nizaguié, mujer orgullosa de su autismo
Su nombre significa lluvia en zapoteco, y ella es una lluvia tempestuosa llena de futuro. Los zapotecas se denominan como personas que provienen de las nubes y ella llueve.
Nizaguié se define a sí misma: “Soy una mujer binizá, una mujer discapacitada, autista, soy parte de la comunidad sorda aun sin ser sorda, antipatriarcal, antirracista, anticapacitista, y creo en una agenda que pueda respetar la diversidad humana en general, en lugar de patologizarla”.
Ella piensa que la diversidad no debe verse como algo malo que hay que catalogar, curar o buscar controlar; por el contrario, hay que entenderla para crear protocolos en los cuales se pueda convivir de manera continua.
Tiene 22 años y estudia Artes Visuales en la Facultad de Artes y Diseño en la Unidad Xochimilco de la UNAM; y si le dieran a elegir entre ser autista o no, “elegiría mil veces ser autista”.
Nizaguié no mira a su interlocutora, pero es como si lo hiciera. Mantiene la vista fija a una botella de refresco que alguien ha dejado olvidada en el salón. Su discapacidad es de tipo múltiple y vive con un trastorno del procesamiento auditivo central.
Sus oídos funcionan muy bien, tanto que mientras sostiene una conversación escucha cómo podan los árboles, el teclado de una computadora, que han movido un bote de basura, un camión que detuvo su marcha y la clase en el salón de junto. Su cerebro no logra discriminar los sonidos y tiene que concentrarse en demasía para poder hacerlo y tener una conversación o tomar una clase. Usa tapones para los oídos y eso le ayuda para discriminar el sonido; sin embargo, cuando les profesores no conocen de su condición, piensan que lleva audífonos, que está escuchando música y de alguna manera les está faltando al respeto. Nizaguié también sabe leer los labios y aprendió lengua de señas mexicana.
La estudiante de Artes visuales reconoce que no hay dos personas iguales con autismo y ella disfruta su discapacidad. “Hay quienes creen que el autismo, las discapacidades en general, se tiene que sufrir, que las neurodivergencias se padecen o que todos los días tienes que estar diciendo lo mala que es tu vida y lo difícil que es ser tú; pero la verdad es que yo me la paso muy bien con todas las barreras que eso implica, a mí me gusta mucho mi cerebro”, describe Nizaguié y su voz es valiente cuando lo expresa. Ella no conoce la mente en blanco y estar pensando siempre en cosas es algo que disfruta.
Nizaguié es una persona que vive sus discapacidades y neurodivergencias a través de la visibilidad radical y eso significa que no las oculta o enmascara, a menos que vaya a hacer un trámite u otras actividades y mostrarse signifique que la discriminen o la violenten.
La zapoteca fue diagnosticada desde pequeña, aceptó el diagnóstico hasta que tenía 18 años y fue hasta los 20 que tuvo acceso a una valoración privada; después de eso, comenzó a comunicarlo.
Sabe de la discriminación y la invalidación a la que puede estar sujeta por ser una persona con discapacidad, y reconoce que la sociedad o las instancias educativas no están preparadas para elles; sin embargo, ha empezado un arduo camino por enfrentar estos obstáculos, solicitar las adecuaciones y disfrutar y aprovechar al máximo su educación. Lucha por no reprobar sus materias y no exponerse a condiciones que puedan provocarle una crisis, eso es parte del autocuidado que, reconoce, necesita para ella.
Nizaguié se define como activista y no quiere ser la voz de nadie, quiere que las demás personas con discapacidad ejerzan también su voz desde un lugar de dignidad y respeto. La discapacidad en la Universidad debe ser un tema colectivo.
La artista zapoteca es ganadora de la Beca Santander Mujeres Apoyo a Alumnas con Discapacidad en convenio con la Universidad Nacional y planea dedicarse al arte para crear obra accesible a personas con discapacidad. La UNAM quiere estar lista para ella.